jueves, 4 de julio de 2013

Estimulación Cerebral Periférica (PbS) puede tratar enfermedades degenerativas



Desde hace un par de años se ha descubierto que las neuronas no sólo mueren sino que también existen depósitos de células del cuerpo donde podemos encontrar la regeneración neuronal.

La producción de Neuronas de manera natural es conocida como neurogénesis. Con este hallazgo se derriba un dogma médico y hoy sabemos que es importante un equilibrio entre la producción y la muerte de neuronas para obtener su nivel óptimo de funcionamiento cerebral.
En las enfermedades neuro-degenerativas como Parkinson, ELA o Alzheimer, predomina la pérdida de neuronas y la falta de comunicación dendrítica. Las consecuencias de un trastorno a nivel cerebral se traduce en problemas cognitivos y motores.
A través de la Estimulación Cerebral Periférica (PbS) se pretende estimular el proceso natural de generación neuronal. Con el objetivo de mejorar en los pacientes no solo el funcionamiento cognitivo sino también el motor.
¿Qué se entiende por plasticidad del sistema nervioso y cuál es su relación con la Estimulación Cerebral Periférica (PbS)?
La plasticidad cerebral es la capacidad de reorganización del sistema nervioso después de la pérdida o destrucción de algunos de sus elementos de funcionamiento. Esta capacidad habla no sólo términos de aprendizaje, sino también hace referencia a la sustitución de unas estructuras por otras
Los procesos básicos son:
Aumento de la efectividad de las sinapsis (conexiones entre las neuronas).
Regeneración de sinapsis.
Regeneración de neuronas.
La Estimulación Cerebral Periferica tiene como objetivo la de regeneración natural de las estructuras dañadas o afectadas en el cerebro. Las imágenes del DaTSCAN realizadas al paciente Enrico Schulz muestran el funcionamiento paulatino del "Putamen" (región del cerebro en la que se encuentra la sustancia negra y donde la dopamina tiene una función escencial) muestra con técnicas de nuero imagen la regeneración natural y la restitución de procesos normales.

Tras la estimulación permanente de la PbS, se incita de forma natural el correcto funcionamiento de las estructuras que no han sido dañadas manteniendo su buena actividad y tomando así sus tareas de otros circuitos neuronales dañados.

miércoles, 3 de julio de 2013

Regeneración de neuronas


Expertos confirman que el cerebro humano, además de albergar células madre, tiene capacidad para producir nuevas células del sistema nervioso central

La teoría de Cajal
Pronto se cumplirán 100 años desde que Ramón y Cajal vaticinó la regeneración neuronal. El premio Nobel se adelantó con creces a su tiempo ya que el cerebro pasó de ser considerado un sistema estático a otro en constante cambio.

En 1905, Cajal inició el estudio de la degeneración y regeneración del sistema nervioso, publicando numerosos artículos que fueron resumidos en el libro Estudios sobre la Degeneración y Regeneración del sistema nervioso.

Aún hoy vigente, Cajal afirmaba que cualquier axón seccionado podía regenerarse. Observó que al producirse la sección de un axón, la porción proximal que quedaba vinculada al cuerpo de la neurona intentaba regenerarse. Este tipo de regeneración fue denominado «brote abortivo», porque si bien en el extremo proximal del axón seccionado se producían yemas de múltiples prolongaciones, éstas eran de muy corta distancia. Como contrapartida, estudios posteriores demostraron que los axones son capaces de regenerarse en trayectos extensos.

Uno de las mayores aportaciones de Cajal fue la de demostrar que el sistema nervioso estaba formado por una red de células nerviosas que estaban contiguas pero manteniendo la independencia entre ellas, contrariamente a lo que se había creído hasta entonces. En 1920, los principios teóricos de Cajal se confirmaron experimentalmente: la transmisión entre las neuronas se realizaba no a través de impulsos eléctricos sino a través de sustancias químicas. 

El sistema nervioso central está formado por unos 100.000 millones de neuronas conectadas unas con otras y responsables del control de todas las funciones mentales.
Cajal demostró, contrariamente a lo que se creía, que el sistema nervioso estaba formado por una red de células nerviosas contiguas pero independientes entre ellas.

Neuronas
Cada una de estas células está formada por un núcleo, que controla todas las actividades celulares y un citoplasma o cuerpo celular de donde emergen las prolongaciones nerviosas: el axón y las dendritas. El axón trasmite mensajes de una neurona a otra y puede llegar a medir más de un metro, como en el caso de las neuronas que transmiten un impulso desde la corteza cerebral hasta la zona inferior de la médula espinal. Las dendritas son las ramificaciones del cuerpo celular que reciben los mensajes que llegan a través de los axones de otras neuronas. Cada neurona está conectada con miles y miles de otras neuronas a través de axones y dendritas. Los puntos de contacto son las sinapsis, de las que cada neurona tiene por término medio hasta 15.000.


Al llegar el impulso en forma de potencial eléctrico al final del axón origina la liberación de unos mensajeros químicos (neurotransmisores) que atraviesan el espacio entre las sinapsis y se acoplan a las dendritas de la neurona vecina. Los fármacos del sistema nervioso actúan precisamente a este nivel, potenciando o inhibiendo los neurotransmisores. El papel fundamental de las neuronas es comunicarse entre sí millones de veces por segundo. Nuestro sistema nervioso es como una gran red de telecomunicación por la que circulan, día y noche, millones de llamadas telefónicas a velocidades increíbles.

Neuroplasticidad, plasticidad neural o plasticidad sináptica


La plasticidad neuronal, también denominada neuroplasticidad, plasticidad neural o plasticidad sináptica, es la propiedad que emerge de la naturaleza y funcionamiento de las neuronas cuando éstas establecen comunicación, y que modula la percepción de los estímulos con el medio, tanto los que entran como los que salen.
Esta dinámica deja una huella al tiempo que modifica la eficacia de la transferencia de la información a nivel de los elementos más finos del sistema.
Dichas huellas son los elementos de construcción de la cosmovisión en donde lo anterior modifica la percepción de lo siguiente o también una neurona plástica
Esquema con los principales elementos en una sinapsis modelo.
La sinapsis permite a las células nerviosas comunicarse con otras a través de los axones y dendritas, transformando una señal eléctrica en otra química.

PLASTICIDAD CEREBRAL Y APRENDIZAJE
El sistema nervioso experimenta cambios estructurales y funcionales, los cuales se manifiestan en el número de contactos sinápticos que forman circuitos nuevos como resultado de la experiencia o como resultado de la reparación de algún daño, a través de factores tróficos u hormonales. A este proceso que es una de las propiedades fundamentales del sistema nervioso se le conoce como plasticidad neuronal.
Las conexiones nerviosas.
Las conexiones interneuronales o sinápticas, en el cerebro humano se han calculado en aproximadamente cien trillones. Estas conexiones están agrupadas en serie y en paralelo, en ellas se establecen las bases físicas de la velocidad y sutileza de operación del cerebro y hacen posible las diferentes funciones del sistema nervioso, entre ellas la capacidad de agregar información a los programas mentales a lo cual denominamos aprendizaje.
La plasticidad no depende sólo de los genes.
Desde hace algunos años se conoce que la plasticidad neuronal no depende estrictamente hablando de la información hereditaria, los genes no determinan el número de conexiones sinápticas, ni la cantidad de receptores para hormonas o neurotransmisores ni el sitio de expresión de los ligandos celulares para estas sustancias, esto hace posible que no existan dos cerebros iguales, aun en gemelos idénticos.
Factor de crecimiento neuronal.

Uno de los factores tróficos, que hacen posible la estructuración de las uniones interneuronales y el que determina si es en serie o paralelo el circuito, la longitud de las fibras que forman el circuito y si son aisladas (mielinizadas) o no mielinizadas es el factor de crecimiento neural que fue identificado por Rita Levi-Montalcini y Víktor Hamburger. Recientemente se han aislado y caracterizado otros muchos factores tróficos neuronales que participan en los procesos de plasticidad-aprendizaje que son liberados como respuesta a influencias ambientales y mentales. De acuerdo a estos hallazgos es posible que uno mismo sea capaz de determinar su propia plasticidad neural y que cada quien decida cuanto aprende.